Comprar una SIM local en el aeropuerto: qué hace falta, país por país
Controles de pasaporte, registro biométrico, colas y tiendas cerradas por la noche. Qué pasa de verdad cuando aterrizas e intentas comprar una SIM.
Comprar una tarjeta SIM al llegar es la costumbre de siempre, y en algunos países sigue siendo lo más barato. En otros te cuesta una hora, una fotocopia del pasaporte y, de vez en cuando, una huella dactilar.
Esto es lo que puedes esperar antes de decidir si merece la pena.
Lo que piden todos los países
Casi en todas partes, una SIM se registra a nombre de una persona. Identificar al comprador es la norma, no la excepción, y las diferencias están en lo pesado que sea ese proceso.
- Pasaporte, siempre. Lleva el pasaporte físico, no una foto.
- Una dirección local, a veces. Normalmente sirve la dirección del hotel.
- Registro biométrico, en unos pocos países. Arabia Saudí exige verificar la identidad para una SIM, lo que para un visitante significa un registro en persona. Tenlo previsto si aterrizas cansado a las tres de la mañana.
- Prueba de que eres turista, en los países que venden SIM distintas a visitantes y residentes. Japón vende SIM de datos para turistas sin problema, pero las líneas de voz son otra historia.
- Casi imposible en visitas cortas. India es el ejemplo clásico: una SIM para turistas está disponible legalmente, pero a menudo es un trámite lento y burocrático.
Los otros costes que nadie cuenta
- La cola. En los grandes aeropuertos, el mostrador después del control de pasaportes puede llevar treinta minutos.
- El horario. Aterrizar a las dos de la mañana a menudo significa que no hay ningún mostrador abierto.
- Los precios de aeropuerto. Las SIM que se venden en las terminales suelen ser más caras que el plan del mismo operador vendido en una tienda de la ciudad.
- El plan equivocado. Las barreras de idioma y las ventas a comisión acaban en planes con cosas que no necesitas.
- Tu propio número se queda mudo mientras la SIM local está en el teléfono, salvo que el teléfono admita dos líneas.
Cuándo la SIM local sigue siendo la mejor opción
- Estancias largas. A partir de un mes, los precios locales ganan claramente.
- Necesitas un número local para entregas, el banco o trámites.
- Estás en un país con datos muy baratos y tienes tiempo de sobra para resolverlo.
Cuándo no merece la pena
- Viajes cortos. Para una semana, la hora que pierdes vale más que la diferencia.
- Llegadas tarde y conexiones justas.
- Países con un registro pesado.
- Cuando necesitas estar conectado nada más aterrizar, por un traslado, una reserva o alguien que te espera.
Esto último es para lo que de verdad sirve una eSIM: la instalas en casa y empieza a funcionar cuando aterrizas. Nada que comprar, nadie a quien explicarle tu pasaporte.
Respuestas rápidas
¿Puedo comprar una SIM local por internet antes de volar?
En algunos países sí, y te la envían por correo o te la dan como eSIM. En otros el registro tiene que hacerse en persona.
¿Una SIM local será más rápida que una eSIM de viaje?
Las dos usan las mismas redes. Una eSIM de viaje hace roaming en uno o más operadores locales, lo que en unos pocos países puede suponer una prioridad menor en lugares saturados. Normalmente la diferencia no se nota.
¿Puedo mantener mi número de siempre y añadir una SIM local?
Sí, en un teléfono dual SIM. La misma idea que con una eSIM de viaje: una línea para datos y tu propia línea para llamadas y SMS.